El tiro por la culata 2.0: el Efecto Streisand

Efecto Streisand

La reputación es un insight codiciado y difícil de conseguir en el mundo online. Cada vez se hace más imprescindible y, por ello, las marcas se afanan en cuidar su reputación escuchando atentamente los comentarios de los usuarios sociales y sus reacciones ante las actuaciones y campañas lanzadas. Sin embargo, a veces, un exceso de celo por proteger la reputación online puede ser contraproducente, hablamos del famoso Efecto Streisand. 

El efecto Streisand es, según la definición de la Wikipedia, “Un intento de censura u ocultamiento de cierta información que fracasa o es incluso contraproducente para el censor, ya que esta acaba siendo ampliamente divulgada, recibiendo mayor publicidad de la que hubiese tenido si no se la hubiese pretendido acallar”. Se trata de un efecto rebote, de un tiro por la culata 2.0, una marca o persona trata de evitar que se difunda cierta información y esto provoca todo lo contrario, que adquiera mayor repercusión por el hecho de haber tratado de echar tierra sobre ella. 

El nombre de tan karmático efecto se debe al intento de la actriz Barbra Streisand de que se retirase de un portal de internet una fotografía aérea en la que salía su casa. La foto pertenecía a una serie que pretendía evidenciar el deterioro de la costa por la construcción de viviendas en primera línea de playa. En lugar de reducir su alcance, la denuncia y solicitud de retirada de la imagen, lo multiplicó. Barbra logró lo contrario a lo que pretendía, que la imagen acabara haciéndose famosa en internet. Y desde ahí otros famosos y marcas se han visto sacudidos por este peculiar efecto.

La portada de la revista El Jueves sobre la abdicación del rey, la censura del vídeo en el que el polémico candidato de Eurovisión, John Cobra, insultaba al público tras una actuación, la foto de las hijas de Zapatero… Son numerosos los casos que demuestran que tratar de controlar la información que se difunde en internet es como intentar ponerle puertas al campo, es inútil y además provoca un efecto contrario.

El pasado marzo el efecto Streisand se cobraba una nueva víctima. La crema de chocolate Nutella, del Grupo italiano Ferrero, lanzó una campaña online en Francia que permitía a los seguidores de la marca diseñar su propia etiqueta y compartirla en sus perfiles sociales. Hasta aquí todo bien. Tratando de anticiparse a seguidores malintencionados decidieron vetar ciertas palabras. El problema llegó al filtrarse la lista de palabras tabú porque no solo estaba compuesta de palabras malsonantes, si no que también incluía conceptos tan diversos como “obesidad”, “diabetes”, “orangután”, “aceite de palma”, “boicot”, “homo”, “lesbiana”… En lugar de evitar que la marca se asociase a estos términos lograron todo lo contrario, que la conversación girase entorno a ellos generando una crisis de reputación.

¿Por qué se produce este efecto? En ello hay una cierta dosis de morbo “si no quieren que se vea por algo será”, pero también tiene que ver con la rebeldía de las redes sociales, de alguna manera, decir que algo no se puede ver, es incitar a los usuarios a verlo. Los medios sociales son el hábitat del usuario social y no ve bien que alguien intervenga en ellos para decidir qué se ve y qué no. John Gilmore, pionero de internet afirmó que “la red interpreta la censura como un ataque y la vuelve en contra”.

Así que ya sabéis, cuidad la reputación online de vuestra marca, practicad la transparencia, escuchad al usuario social y no olvidéis esta importante advertencia de los mandamientos online:

“Desventurados los que traten de censurar información en internet

porque aquello que traten de acallar se convertirá en viral

y quién sabe si en Trending topic mundial” 😉

 

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