Represalias de la audiencia social

Programas de televisión y redes sociales

No cabe duda de que la televisión y su programación han dado y siguen dando mucho que hablar: comentamos lo que nos gusta y criticamos aquello que nos desagrada, compartimos nuestras opiniones con los que nos rodean y hoy, más que nunca, lo hacemos a través de las redes sociales.

Estos nuevos canales de comunicación no solo sirven de expresión a los telespectadores: las cadenas de televisión son conscientes de la conversación que generan sus emisiones y comienzan a aprovechar las ventajas que el nuevo escenario puede ofrecerles. Hoy es habitual encontrar hashtags específicos para diferentes programas o comprobar cómo sus protagonistas interactúan con los usuarios.

Sin embargo, a veces, la capacidad que tienen las redes sociales para generar, diversificar y propagar la conversación llega a ser un verdadero inconveniente para el buen rumbo de una emisión.

Es lo que ha ocurrido hace solo unos días con el talent show ¡Vaya fauna!, que Telecinco estrenó el miércoles 2 de julio. Tras su buen comienzo, con cifras que superaron los 3 millones de espectadores y casi un 20% de cuota de pantalla, llegaron las encendidas críticas de cientos de usuarios indignados por el espectáculo que protagonizaron desde un oso hasta un cerdo vietnamita y que podía hacer ganar a sus dueños hasta 25.000 euros. La Fundación FAADA para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales, que hizo público un comunicado antes de que comenzara a emitirse el programa, instaba a los espectadores a mostrar sus críticas en la web:

«Desde FAADA, os invitamos a difundir esta información entre vuestros contactos y amigos y a expresar vuestro rechazo hacia espectáculos de este tipo a los responsables y presentadores del programa contactándoles a través de sus redes sociales.«

La llamada surtió efecto y el 8 de julio, cuando aún no se había emitido el segundo programa, el hashtag #ApagónVayaFauna logró ser trendic topic en España. Sus consecuencias se dejaron notar pronto: al día siguiente, el programa perdió 4,8 puntos y apenas contó con dos millones de espectadores y en su tercera emisión volvió a ser castigado por una audiencia que superaba a duras penas el millón y medio.

Pero las represalias no solo se han gestado en Twitter: YouTube ha sido el canal elegido por el mediático Frank Cuesta para lanzar sus duras críticas al show dirigiéndose directamente a Christian Gálvez, presentador de ¡Vaya fauna! y por la red circula también una lista con datos sobre los anunciantes que patrocinan el programa. Además de no comprar sus productos, los usuarios proponen dirigirse directamente a ellos para expresar su desaprobación.

No es la primera vez que Mediaset se enfrenta a la enorme fuerza que ejercen las redes sociales: hace apenas tres meses, tras el despido de Jesús Cintora, presentador del programa Las mañanas de Cuatro, Twitter volvió a arder en contra del grupo. Los usuarios pedían el #ApagónMediaset y aprovechaban el lema surgido tras el atentado en la sede de la revista francesa Charlie Hebdo para identificarse con el presentador: #JeSuisCintora.

Según Economía Digital, se publicaron en las redes una media de casi 400,000 comentarios diarios durante la semana posterior al despido que incluían los términos Cuatro, Telecinco o Mediaset y alrededor de un 80% hacían referencia a la salida del presentador. Sin embargo, dada la magnitud del objetivo –boicotear a todo un grupo de comunicación– y lo efímeras que, a simple vista, suelen ser las tendencias en las redes sociales, el boicot no llegó a ser tal y Mediaset no se vio afectado de veras en lo que a términos de audiencia se refiere.

No corrieron la misma suerte dos apuestas de Televisión Española para este 2015: “Alfombra Roja Palace”, un programa de José Luis Moreno para las noches de los sábados, y “Así de claro”, el debate dirigido por Ernesto Sáenz de Buruaga.

Estrenados en marzo y mayo, respectivamente, ambos resistieron apenas un mes en la parrilla televisiva. Twitter los recibió con un aluvión de críticas que acusaban a sus espacios de ser un ejemplo de televisión trasnochada o de ir por detrás de Cuéntame en la línea del tiempo, en alusión a la afamada serie de TVE.

Muchos usuarios se hicieron eco de los costes del nuevo show de José Luis Moreno, preguntándose qué otros gastos podrían haberse cubierto con el presupuesto destinado a “Alfombra Roja Palace”: “Pues me parece muy bien que se gasten nuestros impuestos en la #AlfombraRoja1 y no en hospitales ni escuelas ni esas tonterías”, “¿Cuantos tratamientos contra la hepatitis c se pagan con esto?”. El programa, a través de su cuenta oficial, aguantaba el chaparrón. Y las consecuencias no tardaron en llegar: si los datos de audiencia no fueron ya buenos la noche del estreno, con apenas 800,000 espectadores, con el paso de las semanas las cifras bajaron hasta límites insostenibles y, tras la cuarta emisión, RTVE comunicaba la cancelación del programa.

La trayectoria del espacio dirigido por Buruaga fue aún más fugaz y provocó la ira de muchos tuiteros: si bien se mencionó en varias ocasiones el protagonismo que tendrían los usuarios de Twitter que utilizaran el hashtag #ADC o algunos específicos como #PactosADC, pronto la red se hizo eco de que solo se rescataban comentarios positivos; obviando, incluso, los insultos que el moderador dirigió a uno de los espectadores durante la primera emisión.

Las redes sociales no son, como muchos quieren creer aún, un simple soporte para la conversación online: en los últimos años se han convertido en canales de protesta y de venta, en medios de comunicación alternativos, en otra forma de hacer política y, en definitiva, en un reflejo de todos nuestros intereses y preocupaciones. Incluso la televisión, hasta hoy quizás el medio de comunicación por excelencia, tiene que pararse a escuchar a unos espectadores que saben cómo encumbrarla, pero también cómo hacerla caer.

 

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1 respuesta en “Represalias de la audiencia social”

  1. Bitacoras.com ha dicho:

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: No cabe duda de que la televisión y su programación han dado y siguen dando mucho que hablar: comentamos lo que nos gusta y criticamos aquello que nos desagrada, compartimos nuestras opiniones con los que nos rodean y hoy, má…..

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