Todo por ser influencer

de mayor quiero ser influencer

Gracias a internet cualquiera puede generar contenidos, si logras enganchar puedes convertirte en influencer, incluso llegar a vivir de subir videos a Youtube, publicar fotos en Instagram o dar tus opiniones en Twitter. Pero, ¿cualquiera puede lograrlo?

Solo aquellos que dan con la tecla del éxito. Esa es la clave, no es cierto que cualquiera pueda vivir de generar contenidos en internet. Es una falsa impresión, cualquiera puede intentarlo, pero no todos lo lograrán. Es necesario aportar algo diferente, generar contenido relevante para tu audiencia, ofrecer aquello que quieren antes incluso de que sepan que lo quieren.

No es fácil, por eso solo unos pocos alcanzan cifras estratosféricas de fans, solo algunos pueden ser influencers a tiempo completo. Sin embargo, parece una vía al alcance de la mano, en apariencia fácil.

Las profesiones predilectas entre los adolescentes ya no son médico o policía, ni siquiera futbolista. Según la última encuesta publicada por Adecco, entre las profesiones más deseadas por los jóvenes españoles figuran la de youtuber, gamer o influencer.

Y es que para lograr el éxito ya no es necesario enfrentarse a duros entrenamientos para destacar en un deporte, ni tener excepcionales dotes interpretativas, ni invertir años y esfuerzo en tener una carrera… Basta con generar contenido que guste, en muchos casos sin salir de tu propia casa. Parece un sueño hecho realidad.

Los medios sociales son un enorme escaparate que permite enseñar al mundo qué ofrecemos y el “mundo”, los usuarios sociales deberán juzgar si nuestro “menú digital” cumple o no sus expectativas. Estamos expuestos, más que nunca dependemos de la opinión que los demás tengan de nosotros. Nuestra reputación online es clave en nuestro éxito o fracaso.

“Mamá, quiero ser influencer” ¿Está todo permitido para intentan alcanzar tu sueño? El famoso cara anchoa, el youtuber que dio galletas rellenas de dentífrico a un indigente, los blogs de contenido machista… Han despertado el debate ¿vale todo por un like? La tendencia de las bromas pesadas en Youtube parece haberse ido de las manos y, en algunos casos, ha acabado en los tribunales.

El humor abre muchas puertas, pero traspasar la línea de lo que deja de ser divertido para ser hiriente, inadecuado, generar odio… Las cierra todas de golpe. Lo cierto es que esos contenidos polémicos lograron su objetivo, estar en boca de todos, lograr más visitas, copar titulares, alcanzar la fama… Pero para mal. Como consecuencia hay quienes se han visto obligados a cerrar sus perfiles sociales y abandonar su proyecto de ser influencers.

Este tipo de casos ilustran perfectamente la importancia de la reputación online. “Que hablen de mi aunque sea mal” es una estrategia abocada al fracaso a la larga. Verse sepultado por un aluvión de críticas es una publicidad nefasta para tu marca personal, aunque gracias a ello logres tu minuto de fama.

La respuesta es NO, no todo vale en internet, hay límites legales y antes de ellos límites éticos que no debemos perder de vista. Si lo hacemos, corremos el riesgo de educar a una generación sin empatía, dispuesta a reírse del débil y lucrarse con ello si es lo que su audiencia reclama.

 

Tags: , , ,

Deja una respuesta